Tu Agencia de Diseño 360º





Cuando Adán tenía dos años empezó a volver de cada paseo con los bolsillos llenos de bellotas. Las guardaba, las nombraba, las protegía como si fueran suyas.
En su cuarto hay sobre la pared un bosque entero lleno de magia. Ese gesto tan pequeño se convirtió en el corazón de La Mamá de Adán.
La bellota dejó de ser solo un objeto: pasó a ser promesa, protección, crecimiento, legado. Desde ahí construí la marca completa: logo, packaging, tono, colecciones, experiencia…
Todo pensado para que cada mamá que abra una caja sienta que está plantando algo que crecerá con su hijo.








Un Packaging natural y refinado...
El packaging de La Mamá de Adán está diseñado para ser una extensión natural del bosque que Adán lleva dentro. La caja exterior, en un mint empolvado muy suave y mate, transmite calma y pureza desde el primer vistazo, como el silencio de un claro entre árboles. Al abrirla, el interior revela un patrón sutil y difuminado de bellotas y hojas caídas, dibujadas en acuarela con baja opacidad, de modo que no satura la vista sino que susurra “aquí está el bosque”.
La etiqueta central, redonda y pegada en el punto exacto del corazón de la caja, lleva el logotipo con la bellota integrada, sobre fondo crema papel reciclado que evoca una hoja seca. Dentro, siempre se incluye una mini bellota de madera natural, pulida a mano, que el niño puede guardar en su bolsillo como Adán hace con las suyas.
Todo el conjunto —caja, etiqueta, patrón interior y la pequeña bellota de regalo— está pensado para que la mamá sienta que no está abriendo un paquete, sino entrando al mismo bosque que su hijo ama: un ritual pequeño, cálido y lleno de intención que convierte la llegada de cada producto en un momento de conexión profunda.







Diseño de etiquetas y bordados
Los bordados y etiquetas de La Mamá de Adán son detalles pequeños pero llenos de intención que convierten cada producto en algo más personal y duradero. Los bordados, hechos a mano con hilo de algodón orgánico en tonos verde bosque empolvado y ocre suave, aparecen en esquinas discretas
Todo en un tamaño mínimo para no molestar, pero lo suficientemente presente como para que, al tocarlo, la mamá sienta que ese producto lleva la misma calidez que Adán pone en cada bellota que guarda.


Pequeñas bellotas,
grandes historias.
Próximamente estaremos desarrollando la presencia digital de La Mamá de Adán en redes sociales.





Para mí mi proyecto de marca era algo muy especial, pero se estaba frustrando porque tras encargarlo a otros diseñadores no conseguía verlo reflejado en ninguna propuesta. Por suerte conocí a Mayte, desde la primera llamada noté su entusiasmo con mi propuesta y contar con ella ha sido un auténtico regalo. Su paciencia con mis tiempos, su entusiasmo, cómo supo entenderme, captarme, todo lo que aportó a la idea y cómo le dio forma han sido la base que necesitaba para poder lanzar mi proyecto. Le agradezco el cariño puesto en cada detalle, todo el trabajo y cada consejo aportado desde su experiencia y gran profesionalidad. Sin duda, ha sido un regalo trabajar con ella, mi eterna gratitud y admiración.
Cris Beneroso - Creadora La Mamá de Adán



